Sí, la vida es lo que menos importa para aquellos que siguen escudando en las protestas sus actos de terror. La violencia de los radicales sigue imponiéndose y ayer, en Madre de Dios, a punto estuvo de terminar en tragedia cuando cientos de vándalos atacaron con piedras y palos la vivienda del gobernador regional, Luis Otsuka Salazar, y hasta intentaron incendiarla. Madre de Dios continúa con al menos ocho tramos de la vía Interoceánica interrumpidos, lo que ha generado una ola de desabastecimiento. Un ataque similar había sufrido un día antes la sede del gobierno regional, ubicada en Tambopata, donde los enfrentamientos dejan siete policías heridos. Una turba apedreó el local regional y prendió fuego a dos motocicletas y cuatro vehículos que se encontraban en los exteriores.
Source: Peru21 January 29, 2023 09:35 UTC