Un año después, en 2012, con el apoyo de su papá y su mamá retomó su licenciatura en Iguala. En la familia de Magdalena hay muy pocos recuerdos de convivencia entre ellos y César. Magda, dice una de las integrantes del Colectivo Camina Violeta en Taxco, siempre estuvo en riesgo, un riesgo que nunca se midió. Entonces fue cuando Magdalena decidió ir a buscarlo hasta su casa en Barrio de los Abodes, en la calle Guadalupe. El sábado 20 recibió una llamada a la que no le dio crédito: “Su hija está en la casa de César, la tienen en cacerolas”.
Source: El Universal January 27, 2018 09:11 UTC