Lea: Malayerba: El festejo https://bit.ly/3emLRLhEl señor era todo un don personificado. Vivían viendo que sus hijas podían ser candidatas a formar parte del harem de aquel poderoso traficante de drogas. Aunque primero se resistían a ver partir a su hija, entregarla “nueva” a ese señor rico. Los padres las cuidaban: nada de andar enseñando, nada de perderse, nada de coquetear y en ocasiones ni bailar. El señor estaba serio y traía a la hija de vuelta: su hija no es virgen.
Source: Ríodoce March 09, 2021 14:23 UTC