Y así lo hizo: sin separar el ojo de la mira, sin divorciar el dedo del resto de la estructura del arma. Lea: Malayerba: A la tercera https://bit.ly/3uATHoLAsí inició el tableteo. Ahí, tirados en el asfalto y escondidos tras los árboles y vehículos, se propusieron coser a tiros la lámina de las camionetas. El tableteo arreciaba afuera y ellos se esmeraban en llamar a la calma, con envases de agua y refrescos. Y esos cientos, miles, ahí, atrapados en la historia y el pavor.
Source: Ríodoce June 01, 2021 14:26 UTC