“Entonces, nuestra tarea fue el aislamiento y caracterización química de la clorofila contenida de los solventes. El resultado fue una tesis de maestría y el trámite de dos patentes por el proceso. El siguiente paso fue hacer soluble en agua la clorofila, que de manera natural es insoluble. “Elaboramos bebidas funcionales a partir de la biomasa residual para que quien la consuma tenga beneficios a la salud y en la belleza, por el enorme potencial antioxidante. Refiere que el cultivo de microalgas es muy viable en nuestro país, incluso pueden crecer en agua de mar bajo condiciones controladas.
Source: La Jornada March 05, 2018 18:00 UTC