Señora Moro, no quiero sonar como una mujer celosa. Sin embargo, mi esposo Kevin me ha dado razones para estarlo y espero pueda ayudarme a solucionar este problema. Hace cinco días le pedí a Cecilia, mi estilista, que viniera a casa para retocarme el tinte que tanto me hacía falta. Por ello, cuando mi marido la vio en nuestra sala, no pude evitar sentirme opacada y algo molesta por su reacción. No obstante, Kevin solo se dedicó a admirarla en silencio mientras yo estaba a su lado.
Source: Ojo June 09, 2020 17:26 UTC