Una de ellas, es el microshifting, un modelo de trabajo flexible que gana terreno a nivel global. El microshifting es un modelo laboral basado en trabajar en lapsos cortos y no lineales que se adaptan con las responsabilidades personales y los picos de productividad de cada persona. Al concentrar el trabajo en los momentos de mayor energía, el rendimiento puede igualar o incluso superar al de una jornada tradicional. Esto debido a que la rigidez del horario laboral suele chocar con citas médicas, imprevistos familiares o responsabilidades difíciles de postergar. Su estrategia consistía en organizar su jornada laboral en función de las necesidades de cuidado, sin dejar de cumplir con plazos y presupuestos.
Source: La Jornada February 16, 2026 17:15 UTC