Algunas exposiciones parecen destinadas a despedirse rápido, pero hay otras que piden tiempo, una segunda vuelta, una mirada más lenta. En las salas del MUSA conviven collages, dibujos, esculturas, estampas, fotografías, impresiones y pinturas que no buscan explicar, sino sugerir. Aquí lo fantástico no funciona como evasión, sino como una forma alternativa de entender el mundo. El recorrido invita al espectador a aceptar la ambigüedad, a dejarse llevar por asociaciones libres y lecturas personales. En conjunto, estas muestras consolidan al MUSA como un espacio vivo, donde la diversidad de miradas y lenguajes convive y se renueva, recordándonos que el arte también necesita tiempo para revelarse.
Source: EL Informador January 10, 2026 07:47 UTC