La historia de Guillermina Bravo comienza en Tampico, cuando, siendo una pequeña, le regaló a una niña un vestido y se hicieron amigas. Después se mudó a la Ciudad de México y ahí nació su interés por la danza. Su historia es contada a detalle, pero desde una visión que le permite, en primera instancia, un encuentro con lectores infantiles. Guillermina, la niña que bailaba, de Alejandra Monroy, e ilustraciones de Edith Hernández Durana, es el primer libro de la editorial. Sin embargo, sentimos que no son suficientes, porque además atiende especialmente a investigaciones y nosotros estamos pensando en un público amplio.
Source: El Universal March 17, 2021 08:11 UTC