La tradición navideña se impuso el sábado en Praga a pesar de la pandemia de coronavirus, con un Santa Claus que cumplió con las medidas de distancia física de manera ingeniosa y entregó regalos a los niños a través de las ventanas de sus vehículos. "En los últimos nueve meses hemos estado buscando diferentes maneras de llegar al público", explicó el director de la compañía Rosta Novak. "Esto es simplemente otra manera de hacerlo en un momento en el que los teatros no pueden abrir y las bandas no pueden actuar", añadió. Los niños recibieron los regalos en la parada final. Muchos de ellos sacaban la cabeza por la ventanilla para disfrutar mejor de la experiencia.
Source: EL Informador December 06, 2020 00:45 UTC