A 4 meses de iniciada la emergencia sanitaria por el SARS-CoV-2 en México, con 40 mil muertos en el registro oficial y aún con nuevos máximos en la cifra de contagios diarios, todavía hay contradicción en la información sobre la pandemia. Entre la serie de inconsistencias está la propia de funcionarios que proclaman el acatamiento de las medidas de prevención (como el permanecer en casa, conservar la sana distancia o el uso obligatorio de cubrebocas), pero que en sus apariciones públicas dan justamente el ejemplo opuesto o que incluso en un primer momento llegaron a desestimar su efectividad. Al presidente Andrés Manuel López Obrador se le ha visto utilizándolo porque se trató de un requisito con el que tuvo que cumplir para salir del país y viajar en avión, conducta que contrasta con la de su secretario de Hacienda, Arturo Herrera, que defiende el uso de cubrebocas y que incluso no duda en confiar a este adminículo la posibilidad de que México pueda tener una reactivación económica exitosa y rápida. Mientras en el gobierno federal ha habido un frecuente cambio de señales en materia de prevención que impida o amortice la propagación del Covid-19, y se han dado desencuentros con los gobiernos de los estados en la recopilación de reportes y la aplicación de pruebas médicas, queda claro que la falta de coordinación entre todas las partes se traducirá lamentablemente en un mayor número de fallecimientos. Urge resolver estas fallas y discrepancias.
Source: El Universal July 22, 2020 07:00 UTC