En Los Lotes, Eufemia García, de 48 años, rompe en llanto al contar a los miembros de su familia, entre ellos sus tres hijos, su mamá, sus sobrinos y sus hermanos, quienes quedaron atrapados en el poblado por la erupción. No me quería ir, sino regresar y no pude hacer nada para salvar a mi familia”, dijo entre lágrimas. A pesar de la insistencia de los socorristas por encontrar indicios de vida, los esfuerzos parecían en vano ante la magnitud del desastre. Perros y gatos también murieron quemados y las mascotas que quedaron vivas se refugian en las casas. En tanto, un grupo de pobladores, protegidos sólo con pañuelos en la boca, buscaban a sus amigos y vecinos entre los escombros.
Source: El Mañana June 05, 2018 09:33 UTC