Estamos materialmente saturados de migrantes y ya no tenemos dónde alojarlos con el mínimo de dignidad. La historia nos dice que muchas veces hemos salido ganando como el caso de los refugiados españoles que vinieron a enriquecer nuestra cultura. Las culturas así se han hecho, de la mezcla de diversos rasgos culturales que incorporados al propio se enriquecen en ambos sentidos. Ojalá que los comerciantes locales también aprovechen la oportunidad y traigan y ofrezcan mercancía de buena calidad a buen precio. Por eso les digo que seguiremos siendo ciudades hermanas y no sólo de palabra o en el discurso oficial, sino en la realidad cotidiana.
Source: El Mañana June 08, 2019 12:00 UTC