Odebrecht no inventó la corrupción ni los sobornos. Desde diciembre de 2016 Odebrecht se volvió sinónimo de corrupción en México, donde las denuncias en su contra no avanzaron sino hasta la llegada de este gobierno. En el último medio siglo, cada presidente eligió una víctima propiciatoria para sacrificar en la pira de la corrupción. Ernesto Zedillo eligió a Raúl Salinas, hermano del ex presidente, para ejemplificar su lucha contra la corrupción. Vendrán los testimonios, las audiencias y las revelaciones en los próximos días, ¿será eso garantía de que la corrupción se extinga en México?
Source: Milenio July 27, 2020 05:25 UTC