Entre los mensajes de la marcha del domingo pasado no había una narrativa clara ni un mensaje articulador. Pésele a quien le pese, uno de los grandes elementos aglutinadores era el perfil sociodemográfico de los marchistas. Si a la base social de Trump, a los fundadores del Tea Party o los movimientos de ultra derecha en Europa los impulsa el desprecio a las minorías que crecen y amenazan su condición mayoritaria, al sector que marchó el domingo en Reforma parece moverlo su aversión a las mayorías. Si a los integrantes del Tea Party en 2012 los aglutinaba su rechazo a un Estado fuerte, a la reforma sanitaria de Obama o al pago de impuestos, a nuestro tea party región 4 les genera resquemor el que millones de personas queden bajo esquemas de protección financiados por el Estado a partir de nuestros impuestos. “El país lo sostiene la industria, los inversionistas; lo sostenemos nosotros”, señaló un hombre de más de 50 años.
Source: El Universal May 10, 2019 09:30 UTC