Así fuera por el rumbo de la colonia Hidalgo, Jardín, la “Postal”, Guerrero, Victoria, “Longoria” o Madero, entre otras, de las familias la costumbre era la misma, sobre todo de las damas, esas señoras amas de casa que buscaban en el atardecer un descansito después de sus labores diarias, así muchas se reunían en alguna casa en Nuevo Laredo a “sacar” sus historias. Por lo mismo se corrían y previamente las invitaciones las que comúnmente decían: té, jueves misma hora. Es de reconocer y aunque raro parezca, que en algunos pequeños pueblos de Tamaulipas aún se estila este tipo de reuniones, pues esas citas de antaño marcaban por supuesto esta cordialidad, amistad o sello de buena vecindad. No puede pasarse por alto que la gente de antes de Nuevo Laredo, en este tipo de citas evitaban al máximo a los niños o niñas, en consecuencia, muy poco éstos percibían, absorbían esos detalles, por lo que hoy y en su edad adulta no logran transmitirlas, el realizarlo de igual modo y con las mismas reglas. Entender que no habrá necesidad con ellos de acudir a un hogar ni mucho menos ser tan espléndidos para de ellos escuchar su vida en esta ciudad, por lo que una banca de la plaza, bajo la sombra de un árbol o frente a ese majestuoso monumento, serían suficientes elementos para “sacar” de ellos, de ese viejo Nuevo Laredo esa verdadera y nostálgica historia.
Source: El Mañana June 19, 2019 12:00 UTC