Si algo no se hace, ese algo se hace por sí solo algún día, de una manera que no agradará a nadie. Partía del supuesto que generaba riqueza y, sobre todo, la distribuía mejor en su propósito de hacer justicia social. Digo con sigilo porque no hay nada más ominoso y engorroso para funcionarios ideologizados que reconocer un error y, por lo tanto, corregirlo. Si de esas experiencias no aprendimos es por una obcecación indefendible. No hay más remedio que abrirse a la inversión privada con claridad, sin ocultamientos y con auténtica rendición de cuentas.
Source: Excélsior April 02, 2026 12:16 UTC