El martes 14, Salazar Adame admitió ante diputados locales que en Guerrero “no existe la gobernabilidad esperada”. En respuesta, el obispo Salvador Rangel justificó el dialogo que mantiene con jefes criminales en la entidad al señalar que lo hace para tratar de revertir los efectos de la narcoviolencia que azotan la entidad. Rangel Mendoza afirmó que dialoga con los delincuentes que las autoridades no pueden localizar, “cuando es necesario y principalmente para que no se metan con los sacerdotes, las religiosas, los seminaristas, los catequistas”, expresó. Enseguida, el obispo reprochó la actitud del secretario de Gobierno y retó al funcionario estatal a que demuestre la gravedad de dialogar con delincuentes. ¿Dónde está el error de que yo hable con ellos para que no asesinen?”, cuestionó el prelado.
Source: Ríodoce November 17, 2017 18:33 UTC