Pero lo mejor es la justificación utilizada para este galimatías: es para que los ganadores “no se echen a perder”. Lo demás es una forma de castigar al turismo, a las empresas y a los ciudadanos por una simple ocurrencia presidencial. Pues bien, el único que puede hacerlo es el Estado mexicano, sus servicios de inteligencia, sus fuerzas de seguridad. Perseguir delitos y delincuentes no viola la autonomía, la violan quienes quieren paralizar la UNAM sin que nadie haga nada desde el gobierno federal para evitarlo. Son demasiadas ocurrencias, demasiadas decisiones tomadas con base en prejuicios muy arraigados, demasiado desgaste para el gobierno y la gente, sin beneficio alguno en la gobernabilidad del país.
Source: Excélsior February 07, 2020 06:45 UTC