El arbitraje nació como la gran panacea para combatir la corrupción judicial, pero el caso Odebrecht mostraría que la medicina es peor que la enfermedad. Los árbitros se pueden comprar, al por mayor y en paquete, para ganar todos los juicios hoy y siempre. De acuerdo con el colaborador, se pagaba a los árbitros para que emitieran un laudo a favor de Odebrecht, al procurador para que no impugnara y al director de concesiones para que inmediatamente se diera el laudo. Uno, que el 1% sería sobre el monto bruto, sin incluir IGV y que el pago se realizaría una vez que el MTC pague. Cánepa y Gamarra fueron nombrados árbitros de Odebrecht y el MTC, respectivamente.
Source: La Republica May 04, 2018 09:22 UTC