Es muy común —y totalmente comprensible— que muchos dueños de mascotas se alarmen al ver que su perro o gato tiene los ojos llenos de lágrimas. Para el médico veterinario Anghelo Centeno, lo primero que hay que saber es que no siempre se trata de un problema. En muchos casos, se trata de un mecanismo natural del cuerpo para mantener los ojos hidratados y protegidos. La clave está en observar si el lagrimeo es constante, ya que eso sí podría requerir una evaluación veterinaria. Estar atentos y alerta a su comportamiento, revisar sus ojos con frecuencia y no automedicarlos son pasos clave para mantenerlos sanos.
Source: Ojo April 30, 2025 04:40 UTC