Los científicos de la colaboración LIGO-Virgo, que buscan ondas gravitacionales, han confirmado otra detección. Ocurrió en junio y procedió de dos diminutos agujeros negros a mil millones de años luz. Apodado GW170608, el último descubrimiento tuvo como fuente la fusión de dos agujeros negros con 7 y 12 veces la masa del Sol. La fusión dejó un agujero negro final 18 veces la masa del Sol, lo que significa que la energía equivalente a alrededor de 1 masa solar se emitió como ondas gravitacionales durante la colisión. A pesar de su tamaño relativamente diminuto, los agujeros negros de GW170608 contribuirán en gran medida al creciente campo de la "astronomía multimessenger", donde los astrónomos de ondas gravitacionales y los astrónomos electromagnéticos trabajan en conjunto para aprender más acerca de estos objetos exóticos y misteriosos.
Source: El Universal November 17, 2017 10:07 UTC