El objetivo es llegar a 80 por ciento para 2030, con la meta de que una botella consumida genere otra nueva, consolidando la infraestructura de reciclaje y la separación de residuos. Sus guías técnicas de diseño, activas desde 1994 y utilizadas por más de 300 empresas globales, buscan atacar uno de los grandes cuellos de botella del reciclaje en México: envases atractivos para el anaquel, pero incompatibles con los sistemas reales de reciclaje. El problema del plástico en México no se resolverá sólo con prohibiciones ni con campañas de concientización. Se resolverá —si acaso— cuando el diseño industrial, la regulación y el mercado dejen de ir cada uno por su lado. Y ahí es donde este actor técnico podría empezar a mover piezas que hasta ahora nadie había querido tocar.
Source: Diario de Yucatán January 28, 2026 15:04 UTC