Para mala fortuna, los mexicanos vivimos en una sociedad tremendamente desigual, lo cual hace que el golpe sea muy disparejo. Esto quiere decir que una gran cantidad de mujeres trabaja en sectores donde no es posible el trabajo virtual domiciliario. Dejemos por el momento a un lado la calidad de la educación virtual Vs. educación presencial, que es otro tema. Además, muchos padres de familia han perdido el empleo o sencillamente han perdido capacidad económica para cubrir estos gastos. Algo se ha roto: la esperanza de una vida mejor para esta generación.
Source: Diario de Yucatán July 28, 2020 08:01 UTC