La vida del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación terminó mal, exactamente como sucede con la enorme mayoría de quienes eligen ese camino: asesinados, sepultados en vida en una celda de máxima seguridad o ejecutados tras haber languidecido años tras las rejas. El fundador del Cártel del Golfo presumía cínicamente que sólo había sido detenido unas cuantas horas a lo largo de su longeva vida. No se trata sólo de la caída de un capo, sino de la vigencia de un modelo de vida que sigue seduciendo. Debemos detenernos y preguntarnos, con dolor y honestidad, ¿por qué México se nos ha convertido en un país en el que una trayectoria que termina inevitablemente mal parece atractiva para tantos jóvenes? La muerte de Oseguera Cervantes es un recordatorio de que, en este tablero, el rey siempre cae.
Source: Excélsior February 24, 2026 08:22 UTC