París estaba en alerta este sábado por la crecida del río Sena, que ha obligado a cerrar un ala del Louvre y afecta a algunas líneas del transporte público, aunque no se esperan inundaciones como las de 2016. Los meteorólogos creen que el Sena va a subir más durante el fin de semana, hasta 5.95 m en la madrugada del domingo. La hipótesis más catastrófica, temida por todos los parisinos, es que se repita la crecida histórica ocurrida en 1910, cuando el Sena alcanzó los 8.62 m. Pero esta posibilidad fue completamente desechada al anunciarse que serán más secos los próximos días. Varios ministerios situados a lo largo del Sena también se prepararon para una posible evacuación a otros centros. Eric Merour, responsable del barco-restaurante Le Marcounet, estimó que el cierre de su local costará al menos 40 mil euros.
Source: EL Informador January 27, 2018 18:00 UTC