El problema de México y Estados Unidos no se resolverá si en lugar de la necesaria unidad nacional sigue alentándose la división social y atizado el encono entre chairos y fifís, esgrimiendo que la honestidad valiente acabará con la neoliberal corrupción. En este clima convulso, Andrés Manuel López Obrador tiene la honrosa responsabilidad, si no de neutralizar y menos “vencer”, al menos atemperar los efectos de la embestida de Trump, lo que se antoja impensable sin una genuina unidad nacional. Iluso debo ser porque, estando contra la pared y sin embargo, López Obrador dijo ayer mismo que “se han portado muy bien las autoridades de Estados Unidos…, Trump. Porque no se han cerrado al diálogo…”. cmarin@milenio.com
Source: Milenio June 07, 2019 06:45 UTC