Partidos que nacen y desaparecen en las primeras elecciones en las que participan, son una constante que se ha visto desde hace décadas. Algunos otros se han fusionado entre ellos, y los menos sólo han cambiado de nombre a lo largo del tiempo o son herederos de otras fuerzas políticas preexistentes. Lo lamentable es que cada uno de esos intentos fallidos de organizar una entidad que pudieran enfrentar en las urnas a los partidos consolidados, tuvo un gran costo para el país, que bien se pudo haber destinado a otras necesidades más apremiantes. En la última década, cuatro partidos que desaparecieron por no haber cumplido con la cuota mínima de votos que la ley exige, representaron un gasto para el país superior a los 5 mil millones de pesos. Pero mientras tanto, representaron una carga económica que la ciudadanía en su conjunto tuvo que sostener con el pago de sus impuestos.
Source: El Universal January 05, 2020 08:14 UTC