En los primeros años de su gestión, en 2020, la CNDH no sólo avalaba la intervención internacional, la promovía. Enfatiza que la CNDH tiene un mandato claro: “Existe para proteger a las víctimas. En un país con más de 132 mil personas desaparecidas, lo que se necesita es sumar capacidades, no restarlas”. Torres es contundente sobre el cambio de postura: “El giro de la CNDH no es sólo discursivo, es institucional. Pasar de promover la supervisión internacional a rechazarla implica renunciar a una herramienta clave de rendición de cuentas.
Source: El Universal April 11, 2026 18:30 UTC