En el cuadro de responsabilidades emerge la actitud del Estado, es decir, del ente rector de materia laboral, indolente en relación con los casos anteriores que quedaron en la impunidad, y en este caso. Alguien ha sugerido que es mejor desviar el tema de los dos jóvenes carbonizados a los venezolanos, lo que no ha tenido éxito. La humanidad no puede ser reservada. Quizá sea el momento del paso al costado y de un cambio en un sector que necesita dotarse de sensibilidad. No parece haber otra salida ante una cifra que encoge el corazón: en 10 meses de este año se han registrado 194 muertes y más de 29 mil accidentes laborales en todo el país.
Source: La Republica December 19, 2019 05:15 UTC