Movimiento: espacios que invitan a desplazarse (recorridos, escaleras o zonas activas) reducen el sedentarismo y estimulan la creatividad. Acústica: el control del ruido favorece el enfoque, disminuye la irritabilidad y mejora la calidad del trabajo, especialmente en tareas que requieren concentración. Materiales seguros: Contribuyen a espacios más saludables y a una mejor calidad de vida para quienes los ocupan. Gestión del estrés: Zonas diseñadas para el descanso y la desconexión ayudan a equilibrar la jornada y a prevenir el agotamiento laboral. El factor humano: Espacios que fomentan la interacción y la colaboración fortalecen la motivación, el compromiso y la conexión entre los equipos.
Source: Ojo March 18, 2026 19:18 UTC