Ni siquiera Mariano Rajoy, que en plena moción de censura parecía no ser capaz de salir de la estupefacción más absoluta. Y en un abrir y cerrar de ojos, el socialdemócrata Pedro Sánchez era presidente del gobierno español. Sánchez debe, ante todo, elegir si intenta agotar la legislatura, que caduca en junio de 2020, o si convoca elecciones anticipadas, tal y como dijo que hará. El problema para Sánchez es que la perspectiva de cumplir su palabra y adelantar las elecciones no es prometedora para el Partido Socialista (PSOE), que ha empeorado sucesivamente sus resultados electorales en los últimos años. Entonces, las opciones de Sánchez para revalidarse como presidente en las urnas pasan por agotar la legislatura y confiar en que un hipotético buen hacer en el gobierno fortaleciera su imagen y la del PSOE.
Source: La Crónica de Hoy June 05, 2018 03:11 UTC