“No habrá seguridad, dignidad y equidad en el ciberespacio en tanto continúe este modelo de negocio, un modelo sin control, sin claro escrutinio”. “La industria se encarga de todo, uno pensaría que el espionaje es conducido por el gobierno, pero al final del día es la industria la que decide qué se desarrolla, quién lo puede comprar, quién lo puede usar y quién puede espiar a quién”. Señala que frente a gobiernos, la industria goza de una posición de fuerza, al administrar tanto la oferta como los precios. Emily Taylor sostiene que es difícil ponerle alto a esta industria cuando hay suficientes clientes dispuestos a pagar el precio que se les imponga. Leer también: Fundador de Telegram, otro blanco de espionaje con programa Pegasus
Source: El Universal July 31, 2021 08:00 UTC