La renuncia de la ahora expresidente del Consejo de Ministros Denisse Miralles deja en el limbo la reorganización de Petro-Perú, que ella había promovido a su paso por el MEF con el famoso decreto de urgencia de fin de año. Les guste o no al Gobierno y al Congreso, la privatización –mayoritaria, si no total– es la única manera de cortar de raíz el financiamiento público de las pérdidas de Petro-Perú. Las pérdidas se han reducido el año pasado con respecto al anterior, pero siguen siendo más de US$100 millones. Podemos abandonar toda esperanza de que Petro-Perú deje de ser una carga para el fisco; por lo menos, hasta que termine el gobierno de Perú Libre, que ha privilegiado los intereses de dos grupos de presión. Petro-Perú ciertamente no se va a privatizar, y si se reorganiza, como dicen, no será más que una reorganización simbólica.
Source: El Comercio March 20, 2026 18:31 UTC