Ricardo Monreal tiró una gran jugada política: desactivó el conflicto morenista en Puebla y apuntó sus fichas, que no es lo mismo que sus aspiraciones personalísimas, rumbo a la sucesión del poder en el partido oficialista. Solo queda un detalle, ¿será que se debe pensar en Morena como un partido o como un movimiento? Monreal se vende como un contrapeso de equilibrio, como un mediador de altos vuelos, algo considerado oro en el sistema tradicional de partidos e instituciones, ¿eso sigue vigente en este sistema en particular? Porque, al final, la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, y el importante sector morenista que la soporta, puede considerar el asunto como una victoria propia sobre su intestina oposición. Como sea, el marcador se ha empatado, Yeidckol Polevnsky logró llevar al que consideró su mejor perfil a la candidatura y Ricardo Monreal legitimar la decisión después de, eso sí, haber cobrado los correspondientes dolores de cabeza.
Source: El Universal April 25, 2019 08:17 UTC