El can que no tenía collar ni microchip, tenía una pata dislocada. Fiorelli no sabía que alguien observaba cómo consolaba al animal lastimado. Estaba mojada y no tenía a nadie allí, así que decidí ser esa persona", relató Fiorelli. El can que no tenía collar ni microchip, tenía una pata dislocada. El buen hombre decidió quedarse a su lado hasta que control animal llegó por ella para ser atendida.
Source: Excélsior December 18, 2018 20:03 UTC