Sin embargo cuando Popocatépetl volvió su amada ya estaba muerta, por lo que se la llevó y los dioses, viendo el amor que tenía la pareja, los convirtió en volcanes. Inspirado por esta leyenda es que Santos Chocano realizó sus versos: "El Iztaccíhuatl traza la figura yacente / de una mujer domida bajo el Sol. "Duerme en paz, Iztaccíhuatl, nunca los tiempos / borrarán los perfiles de tu expresión. Popocatépetl: nunca los huracanes / apagarán tu antorcha, eterna como el amor", finaliza el poema. Para ver el poema completo da clic aquí.
Source: El Universal March 28, 2019 20:28 UTC