Estados Unidos había sido ejemplo mundial en el pasado en la defensa de los derechos humanos. Era la tierra prometida para los débiles y los oprimidos. Debemos detener el odio y la discriminación. Si no salimos en defensa de niños y madres indefensos, con qué cara podemos llamarnos seres humanos, creyentes o no en Dios, o en la bondad. Por dignidad, por vergüenza, por amor y decencia, alcemos la voz
Source: El Mañana June 19, 2018 13:34 UTC