Al menos 20 aeropuertos en el país forman parte del programa conocido como Screening Partnership Program (SPP), creado en 2004. Un grupo de terminales pudo evitar el caos al utilizar empresas privadas para los controles de seguridad. Uno de los principales beneficios de este modelo es que estos aeropuertos sufrieron menos interrupciones durante el cierre del gobierno. A diferencia de los agentes federales, los trabajadores de empresas privadas continúan recibiendo su salario gracias a contratos previamente financiados. Mientras tanto, Bubb recordó el impacto humano de la crisis: “Los viajeros deben recordar que los agentes de la TSA están esencialmente trabajando sin paga durante un cierre”.
Source: El Comercio March 22, 2026 19:16 UTC