28 de Abril de 2019México se empieza a acostumbrar a las obras faraónicas de mandatarios que quieren ser recordados por su legado de una forma visible, tangible, aunque no sea de calidad o eficiente. Desde aquel entonces, en mi calidad de diputado local, advertí las lagunas legales y transas que se impusieron para construir un vil capricho. Otro capricho del gobierno en turno, pero ahora desde la federación, que llevó a la cancelación de un largo y estudiado proyecto para construir el Nuevo Aeropuerto Internacional de México. El aeropuerto de Texcoco comenzaría a tener ingresos a los 10 años de operación, con el nuevo no hay esa proyección, porque no interesa. El Presidente no sabe hacer obras y mucho menos su maestro de obras.
Source: Excélsior April 28, 2019 06:56 UTC