Ello aumentará la insolvencia y desestabilizará al sector bancario-financiero, así como el mercado de capitales y el tipo de cambio nacional. El contexto inflacionario predominante dificultará flexibilizar la política monetaria y fiscal para hacer frente a la desaceleración económica. Mientras no cambie la política económica de alzas de la tasa de interés y los recortes presupuestales, seguiremos de mal en peor. La reducción de la inflación en el 2023 será diferenciada entre los países. Ello llevará a que sus bancos centrales continúen con alzas de la tasa de interés, lo que frena su actividad económica e incrementa la insolvencia.
Source: La Jornada January 04, 2023 02:37 UTC