Atrás de esa intención se halla un ajuste muy importante al llamado Ramo 23. Entre otros, el Ramo 23 fue, durante los últimos 18 años (desde la administración de Vicente Fox), un eje clave en la batalla entre el poder presidencial y el poder de los gobernadores. Pero la estimación es que hasta 40% de los dineros públicos canalizados a las entidades será controlado por los “superdelegados” designados por el López Obrador. Asimismo, “disminución a programas de género”; “inversión extranjera”; “recorte presupuestal al campo”; “universidades”; ‘’Seguro Popular”; “derechos humanos”; “seguridad”; “Conacyt” y “sueldos a funcionarios”. Ello puede incluir el conjunto del sector salud, y en particular el manejo que tendrá el Seguro Popular.
Source: El Universal December 16, 2018 10:07 UTC