El sexto de la tarde, Siglo y Medio —de Piedras Negras, ganadería tlaxcalteca que sobrepasa esa edad desde su fundación como hacienda—, tuvo la gran cualidad de la emotividad en la embestida y en su embroque humillaba al dirigirse a la muleta. Gerardo Rivera lo toreó más con habilidad que con empaque y una parte del público pidió el honor del indulto. El juez de plaza, Jorge Ramos, entre muchas protestas, injustificadamente lo concedió, y así se convirtió en el primer astado de esa ganadería en lograrlo en La México. Rivera no hizo la suerte suprema en sus dos toros; el primero, por echarse antes de que la ejecutará; el segundo, por el mentado homenaje. ¿La semana próxima, como la anterior, será de indulto?
Source: El Universal January 06, 2020 04:06 UTC