Ante esta situación, la Profeco puntualizó que ese tipo de infracciones no forman parte de sus atribuciones. La dependencia explicó que su labor se centra en vigilar las relaciones de consumo y garantizar que los proveedores cumplan con aspectos relacionados con precios, información al consumidor y medidas comerciales. En ese sentido, la institución indicó que, a través del Acuerdo Maíz–Tortilla, realiza monitoreos de precios en más de 600 tortillerías mediante el programa “Quién es Quién en los Precios”. Este seguimiento permite verificar que los establecimientos tengan los precios visibles para el público y que estos se respeten al momento de la compra. Además, Profeco también supervisa la calibración de básculas para asegurar que los consumidores reciban kilos completos al adquirir el producto.
Source: EL Informador March 10, 2026 11:34 UTC