Desde su inicio fue mal conducido por ProInversión con prórrogas recurrentes, varios diseños de contratos, retrasos y cambios de fechas en aperturas de sobres y otorgación de buena pro, falta de comunicación de bondades del proyecto a pobladores de la zona (424 comunidades nativas de 14 etnias), falta de visión sobre la consulta previa, y diferentes viajes de funcionarios por el mundo para atraer postores. Actualmente el proyecto presenta serios cuestionamientos, en marzo pasado el Servicio Nacional de Certificación Ambiental (Senace) rechazó el pedido de reconsideración del Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Bajo este panorama, desde la firma de la concesión (setiembre 2017) se preveía que el EIA y de ingeniería estarían terminados en setiembre 2019 y la primera etapa de la Hidrovía en 2020, lo cual es imposible. El gobierno debería poner mayor atención a este importante proyecto para la intercomunicación entre poblaciones amazónicas actualmente limitadas en su desarrollo por existencia de restricciones navegables. Asimismo, la Contraloría General de la República debería realizar una acción de control a este proyecto que ha representado enormes gastos al país producto de una mala gestión de ProInversión.
Source: Expreso April 20, 2019 07:52 UTC