El presidente ruso Vladimir Putin heredó un modesto apartamento en el centro de Tel Aviv que el mandatario había regalado a quien fue su profesora de alemán siendo él un adolescente, Mina Yuditskaya Berliner, informó hoy el diario israelí Yediot Aharonot. Cinco años después hizo la aliá ("ascenso" en hebreo, como se denomina la emigración de un judío a Israel y su nacionalización), y perdió contacto con su alumno. El primero, un amplio y lujoso apartamento en la moderna calle Shenkin y el segundo, uno de una habitación no lejos de allí. "Le dije que tenía que estar cerca de la parada de autobús, del médico y del mercado", matizó Berliner, que optó por el segundo. En su testamento, Berliner había dejado por escrito sus deseos de devolverle a Putin la modesta casa de la que había hecho su hogar.
Source: El Universal February 05, 2018 21:56 UTC