Esto, tras realizar un estudio en el que se analizaron 67 indicadores junto con académicos y pobladores que volvió a poner de relieve las graves afectaciones que a la salud de las comunidades aledañas provoca la contaminación del Río Santiago y del Lago de Chapala. Fue en ese contexto que el nuevo relator de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el derecho humano al agua potable, el español Pedro Arrojo, advirtió que el ecosistema del Río Santiago está tan quebrado que pasó de ser “clave de vida a un vector de enfermedades y muertes”. En aquella ocasión se comprometió a trabajar en conjunto en la búsqueda de revertir el desastre ambiental en este río, y a fortalecer la supervisión en las industrias que vierten sus drenajes en el afluente con sustancias y metales pesados altamente contaminantes. Cabe señalar que el gobierno federal nunca ha dado seguimiento ni realizado las supervisiones necesarias para detener la degradación continua de este cuerpo de agua. Habrá que ver, pues, si esta nueva recomendación mueve al gobierno de la autollamada cuarta transformación y pone fin a la indeferencia que la Federación siempre ha tenido ante el grave problema de contaminación en el Río Santiago.
Source: EL Informador February 22, 2021 11:37 UTC