El presidente Donald Trump aprendió con el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, que el verdadero triunfo no estaba en el insulto, sino en la obediencia silenciosa. Sheinbaum le ofreció ayuda, pero Arévalo la ignoró; aceptó que tropas estadounidenses vigilaran el Suchiate, la frontera con México. Sheinbaum dijo que no habían hablado de Cuba en su conversación telefónica, y Trump aseguró lo contrario días después. No tendrá problemas México con esto, pero no debe ser visto en el contexto de ganadores y perdedores en una batalla pírrica. Se ha quedado sin apoyos, salvo el de México, que también se está quedando aislado.
Source: EL Informador February 03, 2026 18:42 UTC