Pero si la Presidenta se mantiene, el fracking no será solo una técnica de extracción a debate, sino una línea de fractura política con su antecesor. Sheinbaum llegó a la Presidencia con una narrativa heredada de López Obrador de transición energética, soberanía y rechazo a prácticas “depredadoras”. No solo aumentó la producción energética en Estados Unidos, sino que también reconfiguró mercados, poder internacional y costos industriales. López Obrador tuvo recursos inagotables que le dejó el neoliberalismo en la tesorería y los dilapidó. Es el síntoma, porque el verdadero conflicto es otro: si Sheinbaum está dispuesta a gobernar con la realidad, o a seguir administrando la herencia.
Source: EL Informador April 10, 2026 11:39 UTC