Más de cinco décadas después de la reforma agraria de Velasco Alvarado, algunos sectores políticos plantean relanzar ese experimento, con matices, pero esencialmente bajo la misma lógica. Las buenas intenciones no garantizan buenos resultados, y la evidencia muestra que aquel proceso derivó en un fracaso productivo y económico que el Perú no puede permitirse repetir. El colapso fue tal que al país le tomó tres décadas recuperar el PBI per cápita agropecuario de 1968. La verdadera deuda con el agro no radica en la tenencia de la tierra, sino en la productividad. El Perú necesita mirar hacia adelante, integrando al pequeño agricultor a la modernidad, no arrastrando al país hacia un pasado cuyas cuentas aún no terminamos de pagar.
Source: Peru21 February 18, 2026 14:23 UTC